especialmente en regiones tropicales y subtropicales donde la transmisión es frecuente.
Este tipo de estudio no solo permite analizar la frecuencia de la enfermedad, sino
también dimensionar su carga, identificar patrones de riesgo y determinar los grupos
etarios más afectados.
La frecuencia de positividad para la proteína NS1 y el anticuerpo IgM fue idéntica, con
un 27,5 % (88/320) de los pacientes en ambos casos. Esto indica una importante
detección de infección por dengue. Asimismo, se observó una mayor frecuencia de
casos positivos en el género femenino, con un 16,0 % (51/320), en comparación con el
género masculino, con un 11,5 % (37/320). La coincidencia de los porcentajes de
positividad para NS1 e IgM permite observar un comportamiento similar entre ambas
pruebas en la población estudiada
Reyes y Flores (2025) reportaron que, mediante la prueba de NS1, los casos positivos
correspondieron al 35,4 %, mientras que, mediante IgM, la positividad fue del 34,3 %.
Estos resultados difieren de los encontrados en el presente estudio, en el que ambas
pruebas presentaron una positividad del 27,5 %. De igual manera, Patil et al. (2026)
encontraron resultados diferentes, ya que, de 89 pacientes positivos para dengue, 28
(31,46 %) fueron confirmados mediante la detección del antígeno NS1 del virus del
dengue por ELISA, mientras que 87 (97,75 %) presentaron anticuerpos IgM antidengue.
Se observó una prevalencia de dengue en la que destacó, de manera global, el género
femenino, con una positividad del 16,0 % (51/320), en comparación con el género
masculino, que presentó una positividad del 11,5 % (37/320) durante los tres años
estudiados. Estos resultados indican una mayor frecuencia de casos positivos en
mujeres dentro de la población analizada.
Salamanca et al. (2025) obtuvieron resultados similares, al revelar una mayor incidencia
de casos de dengue en el sexo femenino, con un 30,4 % (n = 2.281), mientras que en
el sexo masculino se registró un 18,6 % (n = 1.422). No obstante, Farias y Baque (2024)
reportaron resultados diferentes, al encontrar que el 35,9 % de los casos resultó positivo
para el antígeno NS1, con una mayor prevalencia en el sexo masculino (20 %), mientras
que la positividad para IgM fue del 21,4 %, con predominio del sexo femenino (15,9 %).
Entre los parámetros hematológicos, las alteraciones más frecuentes correspondieron
a las plaquetas, con un 39,7 % (35/88), seguidas de la leucopenia, con un 21,5 %
(19/88). Los valores de chi-cuadrado fueron bajos y todos los valores de p fueron
superiores a 0,05, por lo que no se evidenció una asociación estadísticamente
significativa entre el género y las alteraciones hematológicas analizadas. La mayoría de
los demás parámetros se mantuvo dentro de los valores de referencia.
Cárdenas et al. (2025) encontraron que ambos periodos analizados presentaron
porcentajes importantes de trombocitopenia, con valores de 22,72 %, y de leucopenia,
con un 19,09 %. Además, los valores de p < 0,01 evidenciaron una relación
estadísticamente significativa entre el tipo de dengue y las alteraciones
inmunohematológicas. Estos resultados difieren de los obtenidos en el presente estudio,
en el que no se encontró asociación estadísticamente significativa entre el género y las
alteraciones hematológicas. Por su parte, Ramos (2025), en un estudio realizado en
Perú, reportó una mayor frecuencia de leucopenia, con 33 de 113 casos (39,8 %), y
leucocitosis, con 45 de 113 casos. El autor señaló que las modificaciones en los