1. Introducción
Las NIIF completas representan una gran dificultad para las PYMES, debido a la
complejidad técnica y los altos costos que implica su cumplimiento, de aquí surge la
necesidad de crear La Norma Internacional de Información Financiera para Pequeñas y
Medianas empresas, emitida por el International Accouting Standards Board (IASB).
Desde esta perspectiva, las pequeñas y medianas empresas (PYMES) comparten un
objetivo común: garantizar la presentación de información financiera confiable, veraz y
útil para la toma de decisiones. En este sentido, Sierra (2025) señala que la correcta
aplicación y valoración de la sección 27: Deterioro del valor de los activos resulta
esencial para evitar prejuicios empresariales tanto a nivel externo como interno. En este
contexto, el reconocimiento oportuno del deterioro constituye un elemento fundamental
para evitar que los activos sean presentados por valores superiores a su importe
recuperable, fortaleciendo la confiabilidad de la información financiera y la toma de
decisiones gerenciales (Cárdenas et al., 2022).
Desde el año 2012, las PYMES ecuatorianas deben presentar su información financiera
conforme a las NIIF, siguiendo las actualizaciones emitidas por la IASB para la
elaboración y presentación de estados financieros. La Superintendencia de Compañías,
Valores y Seguros reguló esta adopción mediante la Resolución No. SC.INPA.UA.G-
10.005, publicada en el Registro Oficial No. 335. En Ecuador los sectores más
vulnerables al deterioro, por su naturaleza y nivel de inversión en propiedad, planta y
equipo, son el manufacturero, constructor, petrolero, agrícola, pesquero y florícola. Sin
embargo, existen limitaciones en la aplicación de la NIC 36 y su sección para PYMES,
principalmente por la falta de conocimientos técnicos y la dificultad para estimar el valor
recuperable de los activos (Encalada Encarnación, 2024). Esta situación provoca, en
muchos casos, una sobrevaloración de los activos en los estados financieros.
En el cantón de Manta, las principales actividades económicas comprenden la industria
pesquera y atunera, el transporte marítimo y la logística portuaria, el comercio exterior,
la construcción, las actividades inmobiliarias y el turismo, sectores que concentran una
importante inversión en activos fijos y que, por su naturaleza, presentan mayor
exposición al deterioro de activos (Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de
Manta, 2021). Asimismo, las secuelas del terremoto de 2016 continúan incidiendo en la
infraestructura y en la continuidad operativa de diversos sectores productivos, debido a
los daños estructurales y a los costos asociados con su recuperación (Domínguez &
López, 2021). Adicionalmente, la crisis económica derivada de la pandemia por COVID-
19 afectó la liquidez, el endeudamiento y la estabilidad financiera de numerosas
empresas de Manta, incrementando los riesgos asociados con la valoración de activos
y la razonabilidad de los estados financieros (Santana-Bravo & Toala-Mendoza, 2022).
El estudio sobre la Sección 27 de las NIIF para PYMES en las empresas del cantón
Manta cobra importancia debido al papel fundamental que estas entidades desempeñan
en el desarrollo económico local. En este contexto, muchas empresas carecen de
conocimientos técnicos suficientes para aplicar correctamente esta normativa, lo que
genera inconsistencias en la información financiera. Por otro lado, la producción
académica existente es limitada en cuanto a estudios locales que evalúen el impacto de
dicha norma en la confiabilidad de los estados financieros. Por ello, este articulo busca
analizar como la correcta aplicación de la Sección 27 mejora la calidad de la información