1. Introducción
La seguridad y salud ocupacional ocupa un lugar central en la agenda contemporánea
del trabajo, porque refleja el grado de responsabilidad con el que una institución protege
la vida, la salud y la dignidad de sus trabajadores, con esta premisa la Organización
Internacional del Trabajo notifica aproximadamente 3 millones de trabajadores fallecen
al año por accidente o enfermedades relacionadas con el trabajo, lo que fundamente
que la prevención sigue siendo un desafío vigente, incluso en organizaciones que
cuentan con marcos normativos, protocolos y sistemas formales de gestión
(International Labour Organization, 2023). Dentro de este escenario, la señalización de
seguridad se vuelve relevante como un recurso preventivo que permite advertir de
peligros, orientar decisiones rápidas, ordenar la circulación y de reforzar conductas
seguras en los espacios laborales.
En el campo de la prevención de riesgos laborales, la señalización funciona como una
forma de comunicación situada, porque esta entrega información en el momento en que
el trabajador necesita reconocer un peligro, acatar una restricción, usar un equipo de
protección, evacuar un área o modificar una conducta insegura. Sin embargo, su
efectividad depende de su visibilidad, mantenimiento, ubicación, diseño, pertinencia
normativa y comprensión por parte del personal. Es así que, la ISO 7010 conforma
señales de seguridad orientadas a la prevención de accidentes, protección contra
incendios, advertencia de peligros para la salud y evacuación de emergencia reforzando
la necesidad de utilizar un lenguaje visual estandarizado, reconocible y funcional en los
centros de trabajo (Alkan y Güngör, 2024). Según Gungor (2023) las señales son
herramientas importantes para prevenir accidentes, incendios, riesgos para la salud y
evacuaciones, aunque su utilidad depende de que sean correctamente diseñadas y
comprendidas por los empleados.
En el marco de la literatura reciente también muestra que la señalización no actúa de
manera aislada, sino dentro de un sistema donde intervienen factores humanos,
organizacionales y ambientales, para Ouyang et al. (2024) el diseño de las advertencias
de seguridad influye en la percepción del riesgo y, por extensión, en la disposición del
trabajador a cumplir conductas preventivas; en esta misma línea, Wang et al. (2025)
expresan que la efectividad de las señales se relaciona con la actitud de la gestión, las
medidas administrativas y el estado de conservación de la señalética, de modo que una
señal deteriorada, mal ubicada o poco visible puede perder parte importante de su
capacidad preventiva. Con esta lectura previa se resulta especialmente importante que
en instituciones públicas como los Gobiernos Autónomos Descentralizados, donde
conviven con actividades administrativas, operativas, logísticas, de mantenimiento,
circulación de usuarios, manejo de herramientas y exposición a riesgos físicos,
mecánicos, ergonómicos o locativos que requieren advertencias claras y sostenidas en
el tiempo.
En el Ecuador, este enfoque principalmente preventivo se fortalece con el Acuerdo
Ministerial MDT-2024-196, que obliga a empleadores públicos y privados a identificar
peligros, evaluar riesgos e implementar medidas de prevención (Acuerdo Ministerial
Nro. MDT-2024-196, 2024); asimismo, el Anexo 3 de la Norma Técnica en Seguridad e
Higiene del Trabajo clasifica a los riesgos físicos, químicos, biológicos, de seguridad,
ergonómicos y psicosociales, exigiendo respuestas técnicas acordes con la naturaleza