evidenciar poniendo en relación los resultados con la disminución del excedente
económico que obtiene la cooperativa durante el periodo de análisis.
Con respecto a la rentabilidad, los primeros resultados apuntan a una reducción
significativa tanto del margen operacional neto como del excedente del ejercicio, a pesar
del aumento de los activos y de las captaciones que, en conjunto, ofrecen un resultado
final positivo. Estas conclusiones son coherentes con lo que señala Flores Guerrero
(2023), quien menciona que las variaciones de los indicadores como el ROA y el ROE
dependen directamente de las políticas crediticias y de la eficiencia en la gestión de
empresa. Poniendo el mismo foco, Tasigchana León (2021) señala que la operatividad
y la eficiencia operativa son factores clave para incrementar la gestión financiera de
cooperativas, lo que, a su vez, de alguna manera, justifica que el crecimiento
institucional no implica necesariamente los niveles de utilidad al existir una proyección
de aumento en los gastos operativos y financieros.
Del mismo modo, los hallazgos favorecen la interpretación de que la provisión de
cuentas incobrables contribuye sólo parcialmente a mejorar el rendimiento financiero de
la cooperativa, en tanto la disminución de ingresos financieros y el aumento de las
cuentas de gastos operativos le restan capacidad de generar excedentes. Esta
circunstancia se alinea con el análisis realizado por Tipantasig y Michael (2024), quienes
señalan que una adecuada estructura de costos y cobertura de riesgos es clave para
incrementar la eficiencia financiera y potenciar la sostenibilidad institucional.
A partir de una valoración crítica, se puede establecer que la cooperativa se encuentra
en trayectoria positiva, identificando avances importantes en liquidez, en fortalecimiento
patrimonial y en crecimiento de captaciones; aunque también deben ser matizadas
ciertas debilidades, relacionadas con la eficiencia operativa y la rentabilidad. En este
sentido, los resultados permiten afirmar que se da un soporte parcial a la hipótesis de
investigación, en cuanto a que la gestión financiera, sí explicará a la sostenibilidad
financiera de la cooperativa, particularmente a través de la administración de cartera, el
control de gastos y la gestión de riesgos financieros, a pesar de que los resultados
también indican cierta influencia de factores ajenos, como la competencia financiera, la
morosidad y las condiciones económicas.
Los límites de la investigación permiten estudiar el comportamiento financiero de la
cooperativa mediante las técnicas de análisis vertical, horizontal e indicadores
financieros correspondientes a los años 2024 y 2025, llevando a comprender la relación
existente entre gestión financiera y sostenibilidad institucional. No obstante, una de las
principales limitaciones del trabajo es que tiene en cuenta únicamente dos ejercicios
contables, lo cual limita, en consecuencia, el análisis de las tendencias de unos periodos
más largos. También queda fuera de este estudio cualquier tipo de variable
macroeconómica, reguladora o tecnológica que, como manifiesta Morales Páez (2012)
puede afectar a la sostenibilidad financiera de las cooperativas del Ecuador.
Finalmente, los resultados obtenidos son propicios para proponer futuras líneas de
investigación en la gestión del riesgo crediticio, la innovación tecnológica, la eficacia
operativa y la morosidad como variable dependiente de las cooperativas del sistema
financiero popular y solidario, así como estudios comparativos entre cooperativas de
diferentes segmentos para verificar cómo la estructura financiera y las políticas
administrativas inciden en la rentabilidad y la estabilidad institucional a largo plazo.