En cuanto a las variables laborales, se incluyó el número de trabajos remunerados,
clasificado en un trabajo y dos o más trabajos. Las horas de trabajo semanal se
categorizaron en menos de 50 horas y 50 horas o más. El tiempo de permanencia laboral
en la institución se clasificó según la antigüedad en menos de 12 meses, entre 12 y 36
meses, y más de 37 meses. El horario laboral se definió como la organización de la
jornada de trabajo, categorizándose en horario diurno y trabajo en turnos.
Respecto a las exigencias del trabajo, se evaluó la frecuencia de realización de tareas
complejas, la cual se clasificó en algunas veces, varias veces y siempre. De igual
manera, la frecuencia de esconder emociones en el trabajo se categorizó en algunas
veces, varias veces y siempre. La frecuencia de trabajo excesivo se clasificó en nunca,
algunas veces y varias veces, considerando la percepción de sobrecarga laboral física
o mental.En relación con las demandas físicas y posturales, se analizó la frecuencia de
trabajo en posición de pie, caminando, sentada y en cuclillas, categorizándose cada una
en nunca, algunas veces y siempre. Asimismo, se evaluó la frecuencia de manipulación
de cargas y la frecuencia de alcanzar objetos altos, utilizando las mismas categorías de
respuesta. La comodidad en el trabajo se definió como la percepción del trabajador
sobre las condiciones ergonómicas de su puesto laboral y se clasificó en nunca, algunas
veces y siempre.
Finalmente, la variable dependiente fue la presencia de trastornos musculoesqueléticos,
definida como la existencia de dolor o molestias musculoesqueléticas autorreportadas
en los últimos 12 meses, y se clasificó en sí y no. Esta variable se evaluó por región
anatómica, incluyendo cuello, hombros, manos, columna dorsal, columna lumbar,
caderas, rodillas, tobillos y pies.
3. Resultados
En el presente estudio participaron 102 trabajadores del Hospital Básico San Miguel, de
los cuales se evidenció que, en el grupo administrativo, predominó el sexo masculino
con un 56,0%, mientras que en el personal operativo la mayor proporción correspondió
al sexo femenino con un 78,8%. En cuanto a la edad, la mayoría del personal
administrativo se concentró en los participantes ubicados en el intervalo de edad de 20
a 29 años (58,0%), mientras que en el personal operativo predominó el grupo de 30 a
39 años (40,4%), observándose en este último una distribución etaria más homogénea.
Respecto a las condiciones laborales, más del 90% del personal administrativo y el
84,6% del personal operativo refirieron tener un solo trabajo remunerado. En relación
con la carga horaria semanal, la mayoría del personal administrativo trabajó menos de
50 horas semanales (94,0%), mientras que en el personal operativo este porcentaje fue
menor (78,8%), evidenciándose una mayor proporción de jornadas prolongadas en este
grupo. En cuanto al tiempo de permanencia en la institución, el personal administrativo
presentó mayoritariamente una antigüedad menor a 12 meses (54,0%), mientras que el
personal operativo mostró una mayor proporción de trabajadores con más de 37 meses
de permanencia (30,8%). En relación con el horario laboral, el 90,4% del personal
operativo trabajó en turnos, en contraste con el personal administrativo, donde
predominó el horario diurno (56,0%). En cuanto a las exigencias del trabajo, más de la
mitad de ambos grupos refirió realizar tareas complejas de forma permanente; sin
embargo, el personal operativo presentó una mayor necesidad de esconder emociones,
ya que el 55,8% manifestó hacerlo siempre, frente al 44,0% del personal administrativo.