y nutrición, saneamiento, seguridad y consumo humano, servicios asistenciales de
salud, cuidados preventivos, higiene y salud laboral, riesgo a la exposición con agentes
químicos, y cultura de atención para la comunidad (Patiño & Maldonado, 2020).
En Ecuador el mecanismo de salud, a través del Ministerio de Salud Pública y de la
Constitución vigente, está diseñado para que toda la comunidad pueda acceder a los
productos de salud, sea cual sea su capacidad económica; la atención primaria es
gratuita. Sus principales atribuciones son controlar las dolencias transmisibles:
accidentes, intoxicaciones, epidemias, siniestros de tránsito, entre otras; llevar a cabo
labores de salud escolar, financiando y controlando campañas de vacunación;
programas destinados a la salud en el ámbito laboral; salud del niño y de la madre,
financiando y controlando actividades relacionadas con nacimientos institucionales,
salud reproductiva, detección de enfermedades congénitas, y partos prematuros,
fomentando la atención de los niños prematuros. Fomentar actividades destinadas a
aumentar la calidad de vida de la población, controlando y promoviendo planes contra
el consumo excesivo de alcohol, tabaquismo y la alimentación sana. Promover y
controlar actividades relacionadas con la educación sexual con el único fin de prevenir
infecciones de transmisión sexual.
Ser responsable de actividades de articulación comunitaria con enfoque de atención
hacia el primer nivel de atención, tener programas especiales y clínicas para las
principales enfermedades históricas del país, centradas en el paciente, promoviendo
diferentes especialidades; y ser reguladora de los tomadores de servicios del sector
público y privado. Controlar y evaluar los laboratorios e instituciones de salud a nivel
nacional
3.2. Principales Problemas de Salud Pública
No solo las enfermedades infecciosas, y dentro de estas, las transmitidas por alimentos,
en principio están asociadas a los alimentos, desde hace varios años, se observó que
un grupo importante de enfermedades crónicas no transmisibles, como afecciones no
cancerosas de los sistemas cardiovascular, respiratorio, digestivo o nervioso; varios
tipos de tumores; y las enfermedades musculoesqueléticas estaban orientadas
básicamente por una mala alimentación y que las conductas alimentarias eran el
principal factor de riesgo (Cockburn & Assaad, 1973; Murillo-Del Pezo et al., 2025).
Si se toman como ejemplo varias de las principales causas de defunción y/o
discapacidad, pueden ser: cáncer, enfermedades cardio-cerebro-vasculares, diabetes
y obesidad, se encuentra que todos estos problemas de salud están fuertemente
influenciados por el ambiente alimentario. Diversos factores alimentarios, como la
obesidad, la dieta rica en grasas, el bajo consumo de alimentos naturales ricos en
carotenos y vitaminas, entre otros, han sido relacionados como factores importantes en
la determinación del desarrollo de estas enfermedades. De ahí que las deficiencias,
excesos y desequilibrios alimentarios estén íntimamente relacionados con la etiología y
el desarrollo de esos problemas de salud, entre otros (Nicolalde et al., 2023).
Según la Asociación Española de Pediatría, durante 2016, en promedio de nacimiento,
los niños presentaban uno o dos kilos más de peso que en 1980 por el excesivo
consumo de bebidas azucaradas, otro problema con los refrescos es que reducen el
contenido mineral del hueso y elevan la susceptibilidad a fracturas debido a la presencia